Isaías 62:1-5
Salmo Responsorial: 96:1-2, 2-3, 7-8, 9-10
Corintios 1: 12:4-11
Juan 2:1-12
La primera lectura de Isaías habla de la maravillosa relación entre Dios y su gente:
No más la gente irá llamada "Abandonada, "
o su tierra "Desolada, "
pero usted será llamado "Me gusta,"
y su tierra "Desposada."
No más Abandonada.
El oprimido del mundo ve a sí mismo como abandonado. Encarcelado, las víctimas de la guerra o el genocidio, cargando la pobreza –-
abandonado por la promesa de la paz, la seguridad, un futuro brillante.
Todos tenemos unas experiencias cuando nos sentimos abandonados de repente. La muerte de un padre o una madre. La perdida de un trabajo que pensamos podríamos contar con para el futuro. Abandonados por un amigo cercano en quien nosotros siempre podríamos haber confiado. La depresión brusca del mercado de valores. Un accidente grave del auto. Las noticias de una enfermedad terminal
No más Desolada.
El oprimido del mundo ve a sí mismo como desolado. Cuando se arrazan los bosques por los intereses comerciales. Cuando no hay agua corriente, ni las materias adecuadas para aedificar, cuando no hay hospitales, ni refugio. Los huérfanos amontonados porque los padres no tienen los medios para a sus niños. Los jóvenes en las calles, con nada de hacer o en ningún lugar a irse.
Todos tenemos nuestros momentos de la desolación. Las experiencias de la depresión y la desesperación. El vacío que frecuenta toda nuestra posesión material. La busca del placer que deja solamente un sabor amargo en nuestras bocas. La adicción al alcohol u a otras drogas. Una vida de la dedicación a una compañía que sólo se sirve. La acusación amarga de nuestros jóvenes cuando ellos se dan cuenta cómo la calidad de la vida se ha rasgado de nuestra sociedad o el ambiente.
Luege venga la maravillosa relación entre Dios y su gente. ¡Una razón de esperar! ¡Un motivo para trabajar para el cambio social!
No más abandonada, ahora "me gusta." Dios, que podría deleitarse en las maravillas del cielo, la extensión del universo, la dignidad callada del bosque, se deleita de su gente. Dios, un niño que se goza en nuestros chistes tontos o acciones chistosas. Dios, un artista o un autor, quien completa el trabajo de su vida, poniendo el último toque en una pintura que nos es o la palabra final en una novela que es nuestro cuento. Dios, un malabarista quien deja caer todas las pelotas y sonrie extensamente a verlas botarse de un lado al otro.
No más abandonada, ahora "Desposada".
Dios, cuyo amor es más profundo que cualquier océano, quien se define por el Amor, nos desposa. Dios, un amante tierno quien se pierde en nuestros ojos. Dios, un padre quien se agacha para besar la mejilla de su hija. Dios, quien nos abraza y nunca quiere que nos vayamos. Dios, quien sueña de enamorarse otra vez con nosotros. Dios, cuya pasión es estar a nuestro lado.
¿Cómo pueda Jesús hace otra cosa en el banquete de la boda que vuelta el agua en el vino más fino? El era la encarnación de la alegría y el amor de Dios.
Llevamos nuestras jarras de agua, de uno en uno, antes este altar -- receptacles que nosotros nos decimos sólamente se puede manchar con nuestro abandono y la desolación -- y saldremos con la jarras llenas hasta los topes con vino rojo.
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